Cuánto cuesta una web para una pyme en España
9 min de lectura · actualizada el 15 de agosto de 2026
Nadie publica precios y eso hace que pedir presupuesto para una web sea incómodo: no sabes si te están cobrando de más o si lo barato te va a costar el doble en un año. Esta guía pone números sobre la mesa y explica de qué depende cada tramo.
Los tres tramos de precio que existen de verdad
En España, para una pyme, casi todos los proyectos caen en uno de estos tres tramos. Los importes son de mercado en 2026 e incluyen diseño y puesta en producción, no publicidad ni contenido audiovisual.
- Presencia básica (1.000 - 2.500 €): una o pocas páginas, con tu marca ya definida, textos que aportas tú y una estructura sencilla. Vale para un negocio local que solo necesita existir y recibir llamadas.
- Web de captación (2.500 - 8.000 €): arquitectura pensada para convertir, redacción trabajada, varias páginas de servicio, analítica configurada y una base técnica que aguanta crecer. Es el tramo donde está la mayoría de pymes que quieren que la web trabaje.
- Producto o web compleja (8.000 € en adelante): catálogo grande, área privada de clientes, integraciones con ERP o CRM, tienda con lógica propia o varios idiomas con contenido distinto.
Qué encarece un proyecto de verdad
El diseño de las pantallas rara vez es lo que más cuesta. Lo que sube el presupuesto es todo lo que hay alrededor y que no se ve en una captura.
- El contenido. Si hay que redactar de cero, entrevistar al equipo y dirigir fotografía, ahí se va una parte importante del presupuesto y del calendario.
- Las integraciones. Conectar con un ERP antiguo, una pasarela concreta o un sistema de reservas propio multiplica el trabajo de desarrollo y de pruebas.
- Los idiomas. Cada idioma no es una traducción: es contenido que hay que mantener, revisar y posicionar por separado.
- El número de decisores. Un proyecto que aprueba una persona avanza el doble de rápido que uno que pasa por comité. Eso se paga en horas.
Qué puedes recortar sin perder resultados
Si el presupuesto aprieta, hay recortes inteligentes y recortes que salen caros. Estos son los inteligentes: empezar con menos páginas y ampliar después, dejar el blog para una segunda fase, aprovechar fotografía de producto que ya tengas si es decente, y renunciar a animaciones complejas que no afectan a la conversión.
Y estos son los recortes que se pagan: quedarse sin analítica (no sabrás si funciona), saltarse la redacción (una web bien diseñada con textos malos no vende), y elegir el hosting más barato posible (la velocidad es factor de posicionamiento y de conversión).
Cómo detectar un presupuesto que va a dar problemas
Hay señales bastante fiables. Un presupuesto de una sola línea sin desglose de alcance suele acabar en discusión sobre qué estaba incluido. Un precio muy por debajo del mercado normalmente significa plantilla reutilizada o un mantenimiento obligatorio caro que compensa el descuento inicial.
Pregunta siempre tres cosas antes de firmar: cuántas rondas de revisión incluye, quién es el propietario del dominio y del hosting, y qué pasa si dentro de dos años quieres cambiar de proveedor. Si alguna respuesta es vaga, ya sabes.
Cómo lo planteamos nosotros
Damos un rango en la primera llamada, antes de que inviertas tiempo en un briefing largo. Si el proyecto no encaja con lo que hacemos, lo decimos ahí. Después, propuesta cerrada con alcance, fases, número de revisiones y calendario; sin horas sorpresa al final.
Preguntas frecuentes
- ¿Es más barato hacerla con una plantilla?
- De entrada sí, y para un negocio que solo necesita existir puede ser suficiente. El problema aparece cuando quieres que la web capte clientes: las plantillas están pensadas para verse bien, no para convertir, y acabas pagando dos veces.
- ¿Cuánto cuesta el mantenimiento al año?
- Entre 200 y 1.200 € anuales para una web de pyme, según si es solo hosting y actualizaciones o incluye cambios y soporte. Desconfía de mantenimientos muy caros: suelen esconder que el precio inicial estaba subvencionado.
- ¿Puedo pagar por fases?
- Con nosotros sí, y es lo habitual: un pago al arrancar y el resto por hitos. Además permite empezar por la parte que trae clientes y ampliar cuando eso ya esté funcionando.
¿Te ayudamos con esto?
Cuéntanos tu caso y te decimos qué haríamos, con rango de precio y plazos, en la primera conversación.