Conversación
Media hora. Qué estáis construyendo, para cuándo y qué no puede verse amateur. Sin compromiso.
Branding, web, producto y decks. Un solo equipo. Del pitch a salir con cara propia.
Casi siempre empieza igual: un producto que ya funciona y una cara que todavía no.
Luego hay que ponerse delante. Inversor, cliente, un hire que podría irse a otro lado.
Ahí se nota todo: la plantilla, los cinco freelancers, el deck que no se parece a la web.
El producto es serio. La marca todavía parece un prototipo.
No falta talento en el equipo. Falta una casa que mire el conjunto y se haga cargo.
Productos propios y encargos. La prueba de que esta casa sabe hacer marca y producto, no solo una landing bonita.
Lo que una startup suele necesitar de verdad. Sin menú inflado.

Identidad, web, producto y decks en la misma casa. Para equipos que van a levantar, contratar y vender con la misma cara.
Tres pasos. Una conversación. Sin un ejército de intermediarios.
Media hora. Qué estáis construyendo, para cuándo y qué no puede verse amateur. Sin compromiso.
Alcance, plazos y dirección creativa por escrito. Nada de «ya veremos en el camino».
Branding, web, producto y decks en las mismas manos. Sin pasar el testigo a tres estudios.

Una casa. Un criterio.
Marca, web, producto y decks en las mismas manos.
Somos pocos y un poco tiquismiquis. Identidades, webs, productos y decks que se sienten de alguien, no de una plantilla de startup.
Oficio
Cada decisión tiene un porqué. Si no aporta delante de quien importa, fuera.
Cercanía
Hablas con quien hace el trabajo. Sin capas, sin account que traduce.
Criterio
Sabemos cuándo recortar y cuándo insistir. El volumen de landings no es el objetivo.



Hasta aquí el discurso.
Arriba está el trabajo.
El trato es directo.
No hace falta un deck para hablarnos.
Solo falta empezar.

Media hora. Sin teatro. Vemos si encajamos.
Sin tarjeta. Sin propuesta automática. Si no encajamos, no pasa nada.